Magdalena Aninat: “¿Para qué usamos Pulso? Lo usamos para todo”

Magdalena Aninat, de Ceas
Magdalena Aninat, de Ceas

La Corporación Educacional del Arzobispado de Santiago (CEAS) reúne a 11 colegios. La dificultad que implica esta gestión llevó a su equipo ejecutivo a buscar en la tecnología un aliado que les permitiera tomar mejores decisiones basadas en datos. En 2019 comenzamos a trabajar con ellos y desde 2020 usan Pulso. A tres años de ese hito, conversamos con Magdalena Aninat, directora ejecutiva, para que nos contara cómo le sacan partido a nuestra plataforma.

“Nosotros hemos hecho casi todas las encuestas: Encuesta de mejora escolar, encuesta a los apoderados, a los profesores, a los estudiantes de entrada y salida. O sea, ¿para qué usamos Pulso? Te diría que para todo”, explica Magdalena en un espacio dentro de sus agitados días del fin de año.

 

¿Cómo en concreto se refleja eso?

En que hacemos seguimiento por estudiante, vemos sus alertas, armamos planes de intervención para los estudiantes, para los cursos, para las asignaturas. Tenemos un sistema donde hacemos visitas a colegios tres veces al año, a principios de año para sentar las bases de lo que vamos a hacer; a mitad de año para ver cómo vamos y al final, un poco antes del último trimestre para ver qué ajustes hacer y así cerrar bien el año. Los datos que miramos, aparte de notas y asistencia que son nuestros datos, son los que nos entrega Pulso. Vemos lo que pasa con los niños. En la última reunión mirábamos los indicadores más globales, luego íbamos al curso, luego entrábamos a las asignaturas y al entrar a las asignaturas críticas necesariamente hablábamos de los profes y luego de los alumnos. O sea, damos un gran uso a la plataforma.

 

Cuando dices que armas planes de intervención para los estudiantes ¿Me podrías contar un poco más en específico cómo lo hacen?

Primero se da la coincidencia que el estudiante que tiene problemas de asistencia, problemas de notas, normalmente también ha dado alertas en Pulso. Entonces lo primero que hacemos es cruzar los datos, es decir vemos quienes tienen problemas de asistencia y rendimiento y luego ver qué nos dice Pulso de esos alumnos. Vemos qué tipo de alerta tiene cada niño, si son socioemocionales, si tiene que ver con el aprendizaje de la asignatura, etc. Eso nos permite ir tomando planes de acción muy específicos para cada estudiante.

 

¿Y en relación a los cursos?

También nos fijamos qué cursos tienen más alertas. Pulso tiene un tablero donde te muestra cuáles son los cursos más críticos y sus distintos resultados. Eso lo miramos y vamos viendo qué está pasando con el curso en particular, qué problemas específicos nos arroja la plataforma y con eso ir viendo qué medidas tomar y cómo orientar los planes de intervención.

 

Y luego de eso ¿Usan Pulso para ver si las medidas que han adoptado están surtiendo efecto?
Sí. Ahora en CEAS lo vemos más desde un plano corporativo. Pero lo que buscamos es que además esto mismo lo haga cada colegio con sus datos. Lo que sí hacemos es que las medidas que tomamos en marzo-abril con los primeros resultados de Pulso las vamos a volver a mirar ahora en relación a cada estudiante. Ahora haremos la evaluación de cierre donde veremos si los estudiantes tuvieron algún cambio y además planificaremos con esos datos el próximo año. Nuestros colegios van a trabajar durante enero en cultura escolar y el insumo importante que van a tener serán los resultados de Pulso en estudiantes, apoderados y profesores. Ahí podremos armar bien los planes de acción.

¿Cómo los ha ayudado la tecnología de Pulso en la gestión de los colegios?
Para nosotros ha sido un tremendo aporte porque siempre quisimos gestionar los 11 colegios en base a datos. Entonces antes que tuviéramos Pulso usábamos los datos del Simce. Pero esos datos llegaban desfasados y no teníamos mucha claridad sobre cómo gestionarlo. Ahora que te digo esto, recuerdo que cuando empezamos a conversar con ustedes para usar Pulso, fue porque no teníamos claridad respecto a las razones de nuestros resultados en el Simce. En ese momento necesitábamos afinar la mirada. Para nosotros ha sido un tremendo aporte por la cantidad de datos que generamos: Asistencia, evaluaciones, aprendizaje, matrícula. Pulso vino entonces a darnos datos, números a aquello que muchas veces nadie mide y que se aborda muchas veces desde la intuición. Pulso nos ayudó a ponerle datos.

¿Me podrías dar un ejemplo?
Sí, hicimos una evaluación en abril, mayo, respecto a la violencia. Una parte importante de nuestros estudiantes, sobre un 60%, decía que había aumentado la agresividad y la violencia en los colegios. Los profesores decían lo mismo. Pero cuando encuestamos a los apoderados, ahí pusimos paños fríos porque ellos nos dijeron que sí había habido aumento en la violencia, pero que valoraban mucho la gestión del colegio y sus profesores. Eso nos sirvió mucho para decirle a los profesores, en un momento en que nos estaba costando mucho, que nuestros apoderados valoraban muchísimo su trabajo. Eso nos ayudó a bajar la tensión, bajar el nivel de estrés.

 

“Hay estudiantes que no ve nadie, que no son disruptivos, pero que pueden estar pasándolo mal, pueden estar con problemas socioemocionales o que les puede estar costando aprender. Pulso nos permitió ver a esos niños y eso fue muy relevante”.

 

¿Hay algún hallazgo no tan intuitivo con el que se hayan encontrado gracias a Pulso?
El primer hallazgo que se me viene a la cabeza son los datos niño por niño porque por lo general uno dedica mucho tiempo a los niños más disruptivos. Pero hay estudiantes que no ve nadie, que no son disruptivos, pero que pueden estar pasándolo mal, pueden estar con problemas socioemocionales o que les puede estar costando aprender. Pulso nos permitió ver a esos niños y eso fue muy relevante. Lo segundo que fue muy gratificante fue ver que los apoderados valoran el trabajo que hacemos en los colegios, incluso en un momento como ése, donde también recibimos muchos reclamos. Pero bueno, a veces hay un grupo que hace mucho ruido y uno se queda con eso. Las encuestas de Pulso nos permitieron ver con más perspectiva ese momento que estábamos viviendo. Lo tercero es que los apoderados nos reconocen como colegio católico, pero eso no es lo más relevante para ellos. Eso nos sorprendió. Pero bueno, estamos en una sociedad poco religiosa, aún así hemos mantenido una excelencia que incluye lo religioso. De todas formas es un hallazgo sobre el que todavía estamos reflexionando.

 

¿Algún otro aspecto en el que Pulso ha sido relevante para ustedes?
Sí, durante la pandemia Pulso fue tremendamente importante para nosotros porque estábamos ciegos. La primera encuesta que hicimos nos dio datos muy relevantes para generar un tremendo plan de acción para vincularnos mejor, qué equipamiento entregar, dónde estaba lo realmente importante.  Ahora estamos en un escenario distinto y los resultados nos han permitido tener una visión que no es únicamente intuitiva, sino que tiene una base en los datos, luego de eso viene la pega de decir ahora, ¿qué hacemos con los datos? Esa ha sido la clave, para los colegios este es un insumo muy importante.

 

¿Qué es lo que más valoras de Pulso?
El nivel de detalle que entrega. Por ejemplo cuando hablamos de niños que tienen dificultades socioemocionales, qué características tiene ese problema, tiene que ver con su autonomía, con su autoestima. Eso para mí es un aporte porque no es el gran número solamente, sino que te permite hacer zoom por niño, profesor, curso y asignatura.